Tres mapuches condenados a cadena perpetua por falso testimonio firmado bajo tortura

Los comuneros mapuches José Peralino, Luis Tralcal y José Tralcal fueron condenados a cadena perpetua por la Ley Antiterrorista en Chile, a pesar de que su inocencia quedara demostrada. Artistas, abogados/as, feministas, referentes de la sociedad civil y más personas se pronunciaron por la nulidad del juicio.

Se los acusa de la muerte del matrimonio Luschinger-Mackay como resultado de un incendio ocurrido en enero de 2013. En un primer juicio se absolvió a todos los comuneros por unanimidad, pero la sentencia fue dejada sin efecto por la Corte de Apelaciones de Temuco, que ordenó un segundo juicio. La nueva sentencia absuelve a ocho comuneros/as, incluida la Machi Francisca Linconao (principal figura médica, religiosa, consejera y protectora del pueblo mapuche), y condena a otros tres comuneros a cadena perpetua.

José Peralino, uno de los condenados, afirmó ante el Juez de Garantía que declaró bajo tortura, lo que fue ratificado por un informe psicológico. Su testimonio fue introducido en el juicio por los policías que lo interrogaron: esa es la prueba principal para la condena.

CIDSUR (Centro de Investigación y Defensa Sur), una organización social orientada a investigar situaciones de vulneración de DDHH y brindar defensa jurídica a personas que sean perseguidas penalmente por su participación en actos relacionados a la protesta social, reúne los mensajes de apoyo a los tres hombres condenados y a la comunidad mapuche en general, fuertemente perseguida por el Estado chileno.

El último video de apoyo fue realizado por defensoras de la tierra y feministas de toda América. Más mensajes se pueden encontrar bajo los hashtags #TralcalInocente y #PeralinoInocente.

   

Comuneros mapuches condenados

Luis Tralcal es dirigente del Lof Yeupeko. La noche del incendio, Luis salió de su casa, sacó dinero en un cajero automático redbanc, se encontró con el diputado Fuad Chain (quien no quiso declarar), cenó en un bar y luego fue a un motel con su esposa. Todo su recorrido está confirmado por testimonios y boletas, que la esposa guardó porque sospechó que su marido podía ser inculpado por su carácter de dirigente mapuche en un territorio en conflicto. Ya había sido acusado en otras nueve causas de las que fue absuelto.

José Tralcal estaba cumpliendo medida cautelar de arresto domiciliario la noche del suceso, pues era acusado en otra causa de la que luego fue absuelto. El cumplimiento de esta medida consta en los Libros de Firmas aportados por la fiscalía. El caso contra José está basado en la declaración bajo tortura de Peralino y en una geo-referenciación de su teléfono que no lo ubica en el lugar de los hechos sino en el área de cobertura en la que se encuentra la casa de la Machi Francisca Linconao. Según el veredicto, en su domicilio se habría realizado una reunión para preparar el atentado, aunque posteriormente la Machi fue declarada inocente. La radio de la antena periciada también incluye los domicilios de José y Luis Tralcal.

 

José Peralino es comunero mapuche, está en condición de pobreza extrema y tiene problemas cognitivos diagnosticados. Su testimonio, sobre el que se basa la detención de los demás comuneros, fue introducido en el juicio por los policías denunciados por tortura. La primera vez que se presentó ante un juez, Peralino se desdijo y afirmó haber sido torturado y obligado a firmar una declaración falsa. Las torturas fueron confirmadas por una perito especializada en el protocolo de Estambul.