Marcha por la Diversidad en Uruguay exige una Ley Integral Trans

Setiembre se viste de todos los colores del arcoíris en Uruguay, donde este mes está declarado como el “Mes de la Diversidad”. En este marco, el viernes 29 se celebrará la Marcha por la Diversidad

Entre banderas, música, espectáculos artísticos y mucho más, la Marcha es una combinación perfecta de diversión y protesta. A lo largo de los años ha acuñado consignas como “El amor no se cura”, “En cada beso una revolución” o “Discriminar también es violencia, que no te gane la indiferecia”. Esta vez, “la Diversidad es Lucha y Resistencia”.

Desde la Coordinadora de la Marcha, que nuclea a 15 grupos y organizaciones, se entiende que “la Diversidad es una riqueza en sí misma que concentra todas las luchas que tenemos que dar para vivir en una sociedad más igualitaria. Por eso la Marcha por la Diversidad implica un elogio a la libertad, a las diferencias, a la multiplicidad, una visibilización festiva de una sociedad variada, distinta, siempre en clave de alegría y de respeto”. La Marcha “es una invitación a la construcción de un mundo sin discriminaciones, sin jerarquías, sin injusticias: un mundo igualitario”.

Esta manifestación se creó para celebrar la diversidad en su concepto más amplio: la cultural, la sexual, la étnica, la social y más. Por eso, este año la Marcha “es compromiso con los avances en derechos, es hacerle frente al discurso conservador que amenaza con el retroceso de nuestras conquistas, es continuar con la construcción colectiva, siempre dando un paso más”. 

Por primera vez se llegará hasta la Universidad de la República, como símbolo de la democracia y la histórica lucha colectiva. Este cambio es un llamado para seguir peleando por los derechos y por el reconocimiento formal del colectivo. 

La Previa de la Marcha se realiza los días 28 y 29 de setiembre, desde las 10.00 horas en la Plaza Independencia de Montevideo con colores, artesanías, charlas y música. 

 

Ley Integral para Personas Trans

La #DiversidadEsLuchaYResistencia implica exigir una Ley Integral Trans, por eso se difundió la consigna #LeyTransYa. El anteproyecto de esta ley se presentó al Parlamento en mayo y fue apoyado por 20 organizaciones de la sociedad civil, entre las que se cuentan Cotidiano Mujer -sede de la AFM-, Ovejas Negras, Asociación Trans del Uruguay (ATRU), Llamale H, Proderechos, la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) y la Cámara de Comercio y Negocios LGBT de Uruguay.

El aspecto que más se ha discutido de este anteproyecto es la exigencia de una pensión mensual de 10.000 pesos (menos de 350 dólares), destinada a la población trans nacida antes de 1975. En su momento, las organizaciones explicaron que se trata de una “reparación histórica" a "quienes sufrieron en dicha época el acoso de las fuerzas policiales y militares por el simple hecho de tener una identidad de género disidente". También recordaron la "violencia institucional sufrida permanentemente durante el período dictatorial y los primeros años de restauración de la democracia, siendo la población trans objetivo del terrorismo de Estado y las razzias".

La ley también prevé que el 1% de los puestos de organismos públicos sean ocupados por la población trans, entre otras medidas. 

En Uruguay hay 853 personas trans, según datos de setiembre de 2016. De estas, el 90% está compuesto por mujeres y el 88% declaró haber sido discriminado a lo largo de su vida. 

Las organizaciones que apoyaron el anteproyecto recordaron que el Primer Censo de Personas Trans demostró una discriminación profunda y cotidiana que "se expresa en la precoz expulsión del hogar, la desafiliación temprana del sistema educativo, las barreras de acceso al sistema de salud y al mercado laboral formal, círculo perverso que las expone a una vulneración constante de sus derechos y obliga a las mujeres trans, en su gran mayoría, a ejercer el trabajo sexual como forma de supervivencia, exponiéndolas aún más a situaciones de violencia, explotación y trata".